El problema (y por qué duele)
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No hay objetivos claros de adquisición: se publican cosas “porque toca”, sin rumbo ni métricas.
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Leads sin gestión: la gente escribe, pero nadie sabe qué decir, cuándo y cómo darles seguimiento.
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Fases de venta difusas: no existe un proceso; cada conversación depende del humor del día.
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Estrategias de demanda inexistentes: se espera que el cliente “llegue solo”.
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Web: parálisis por análisis: no sabés por dónde empezar ni qué riesgos tiene cada solución.
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Sin estrategia de contenido: se crea sin intención, sin calendario y sin llamados a la acción.
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IA desaprovechada: se usa “para probar”, no para acelerar ventas ni documentar procesos.
